lunes, 22 de agosto de 2016

La guaireña

Artistic nude female, Serge Marshennikov.

Bajo el palacio meridiano del jacarandá,
la alcázar de frescura ondeada de las peñas,
en su seno tropical dormía la guaireña
en una típica y amena hamaca del Guairá.

La tez nívea y soberana, el semblante sutil,
y empapada de fronda la melosa cabeza,
cuya frente principesca, ofrecía gentil
el beso leve, en su primorosa terneza.

Entre matas arabescas, en verdura gasa
asilo de las tórtolas, se oía el arrullo;
fuera la siesta cuyas perlas de entre los yuyos
tenue pincelara el blando ingenuo de su gracia.

Rendida estaba por la blandura de la brisa
en el umbroso fresco, de follaje templada,
veíase las manos lánguidas y divinas,
y era la boca en cuya ciruela deliraba.

Acerquéme en púber éxtasis por su dulzura,
y al gozoso contemplo noté un manto diáfano
que entre piernas y senos cubríale desnuda
la carne en geometría pulida de ébano.

Keraná

Durmiendo, Pedro Sanz González.

(Mitología Guaraní)

Tendida entre el eneldo, estaba Keraná,
enardecida de campo y nodriza de siesta,
le llegaba el sueño en la espesura del manantial
que corriendo entre piedras, desmayábala lerda.

Entumecido de hierbas el moreno cuerpo
la durmiente Diosa de guirnalda de alelíes,
acunando está a los paraguayos con su ensueño
que es sagrada india de salvajes guaraníes.

Ya el gaucho, el campesino de labor vencidos,
inmolan sus almas al altar de la quimera
que en solemne payé, la sonámbula hechicera

al ahondarse en sopor con su soñoliento hechizo
cuida el sueño labrado de embelesos vividos
en los lánguidos encantos de sus duermevelas.

Nota:

Keraná: En la mitología guaraní, fue una india de belleza encomiable (hija de Marangatú) que se pasaba los días durmiendo. Por esta razón le pusieron por nombre Keraná (que duerme mucho) y era la simpática personificación de la tribu.

A Ruth acercando una rosa en la boca

"The secret" oil on canvas, 1894. William Adolphe Bouguereau.

Apenas del broche se abrió sedeña
cuando se vio presa a los labios rubí
-la rosa grana, vigor de las breñas-
en la sacra unción del beso carmesí.

¡Ah! unión purpúrea, breve alianza:
bermejos pétalos, los labios coral
cetro de purezas, arte escarlata
que ingenuo cincela la pasión carnal.

Y besa leve su flor, su perfume
-la boca fresca de campo y aurora-
y ya en la gloria de su primer beso

la rosa se marchita, se consume
de perpetuo goce que la deshoja
embebida por los labios opreso.